June, 27 2012, La Tercera - Chile

La nueva red social que usa a viajeros para transportar encomiendas

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El ingeniero chileno Sebastián Cussen lleva tres años viviendo en España. Como todo inmigrante, el proceso no ha sido fácil. Además de bregar con el cambio cultural y vivir a más de 10.000 km de la familia y amigos, tuvo que arreglárselas para solucionar un problema práctico, pero no menor: enviar o recibir regalos o documentos desde su residencia sin gastar tanto ni esperar demasiado. Una encomienda de un kilo enviada desde España le costaba 100 mil pesos si quería que llegara en una semana, un costo que se le hizo insostenible.

Para solucionar el inconveniente, Sebastián comenzó a averiguar quién de su círculo cercano planeaba viajar a Chile para enviar sus encargos. A poco andar, notó que en sitios como Facebook, varios usuarios avisaban de algún viaje para realizar encargos.

Fue entonces que decidió convertir ese servicio en una página web y red social. Así nació, a principios de año, Canubring.com (deformación del inglés Can you bring?, ¿puedes traerme?, en español)que en sólo tres meses ya ha congregado a más de 20 mil usuarios en todo el mundo que buscan la oportunidad de usar a un viajero como mercader ambulante.

Viaje y recompensa

Para usar la red es necesario tener una cuenta de Facebook y registrarse en Canubring. En ella se permite buscar a algún usuario que pueda cumplir con un envío, o bien, ofrecer el servicio de traer o dejar algo. “Quienes alimentan el sitio son los usuarios, que colocan la fecha de su viaje y su puerto de salida y destino”.

Los inscritos deben especificar qué están dispuestos a transportar: puede ser desde un documento hasta medicamentos o regalos. Así se conforma una lista.

Quien desee usar el servicio coloca qué necesita, -como fecha de viaje y destino-, y la página entregará el resultado de las coincidencias. Si no hay, el sitio enviará una notificación a la persona cuando aparezca el destino que busca.

Al principio, el sitio estaba abierto sólo para viajes en avión, pero ahora se sumaron los viajes en auto o bus para los que desean enviar bienes dentro de un país. “Lo que ha tenido más éxito es el encargo para comprar algo. Incluso, cuando vine a Chile, varios amigos me encargaron remedios y otros regalos que en España son mucho más baratos”, explica Cussen.

Luego de dar con el viajero concreto, el sitio entrega herramientas para contactarlo, como correo electrónico, teléfono o enviar un mensaje privado (definidos por el usuario en su perfil). Si la persona quiere cobrar, puede hacerlo con el precio que estime conveniente, pero el sitio pone como referencia precios que generalmente cobran las compañías por envíos. Esto para saber cuánto cobrar y, por otro, saber que no saldrá más caro que a través de un servicio tradicional.

El padre de un niño alérgico, por ejemplo, usó el portal para traer cuatro tarros de una leche especial de Londres a Santiago. Encargó cuatro tarros que demoraron tres días en llegar. Pagó 25 mil pesos por el servicio (además del valor de la leche), pero se ahorró cerca de 300 mil pesos que le habría salido por un servicio tradicional.

Medidas de seguridad

La pregunta inicial de la mayoría de los usuarios es qué tan seguro es el servicio. María Jesús Díaz ya lo ha usado dos veces para enviar cosas a una amiga en Europa. Dice que la primera vez tuvo que hablar con varios usuarios hasta que halló el que le pareció más confiable.

Y es que, hasta ahora, el único filtro para generar la confianza en el sistema está dado por los mismos usuarios. “He conocido a algunos de los viajeros al entregarles el encargo. Ahí también se da una instancia persona a persona que genera más confianza”, explica María Jesús, quien ahora quiere ofrecer sus servicios para su próximo viaje. “Si estuviera afuera y tuviera tiempo para hacer compras, sin duda lo haría, y si tengo espacio en mi maleta al viajar, también. Es una manera fácil de generar unos pesos extras”, dice.

Aunque hasta ahora el servicio sólo se basa en la confianza y en lo que los usuarios puedan obtener como información durante el proceso, Cussen planea introducir un sistema de reputación, similar al de sitios de compras por internet, para identificar a los posibles mensajeros. “El sistema permitirá que los usuarios sean evaluados y comentados, además de estar conectados con redes sociales como Facebook y LinkedIn. Así podrán tomar una decisión más informada”, dice el creador del sitio.

¿Sus recomendaciones antes de realizar un encargo o bien aceptar llevar uno? Lo primero es tener claro que, en general, los documentos no tienen valor comercial y que las compras se pueden pactar para que el producto sea pagado al entregarse en Chile, en caso de que se desconfíe en primera instancia.

Quienes se ofrecen para llevar encargos también deben tener precaución. En lo posible no aceptar sobres muy cerrados, ya que podrían llevar cosas que vayan en contra de la ley.

También hay que tener cuidado con la cantidad de productos que dejan entrar a Chile sin pagar impuestos: por ejemplo, productos comprados en el Duty Free que no excedan los 500 dólares, o regalos comprados afuera que no superen los 300 dólares. Los que excedan el valor deberán ser declarados y sometidos a pagar los impuestos pertinentes.

De todas formas, el sitio no es el único: Uship.com, sinmaletas.es y airbnb.com (donde los usuarios no ofrecen maletas, sino sus casas como hoteles) son ejemplos de cómo se están formando redes de confianza donde, con un poco de comunicación, todos ganan.